Muere López de Arriortúa, 'Superlópez', el ingeniero vasco que ayudó a reflotar General Motors

Muere López de Arriortúa, 'Superlópez', el ingeniero vasco que ayudó a reflotar General Motors


MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

El ingeniero y directivo vasco José Ignacio López de Arriortúa, conocido internacionalmente como 'Superlópez', ha fallecido en Busturia (Vizcaya) a los 84 años, dejando tras de sí un legado que marcó un antes y un después en la gestión de costes y la cadena de suministro de la industria automovilística mundial.

Nacido en Amorebieta (Vizcaya) en 1941, López de Arriortúa se convirtió en una de las figuras más influyentes del sector gracias a su capacidad para transformar los procesos de compras y producción de los grandes fabricantes.

Su carrera profesional comenzó en empresas como Firestone y Westinghouse, aunque alcanzó notoriedad internacional durante su etapa en General Motors (GM), donde llegó a ocupar responsabilidades de primer nivel y fue el primer ejecutivo no estadounidense en asumir un cargo de máxima relevancia dentro del grupo, concretamente ocupó el cargo de director de ventas mundial de la compañía.

No obstante, su fichaje llegó en 1980 de cara a la apertura de la planta de GM en Figueruelas (Zaragoza) y fue uno de los precursores de un clásico en la automoción europea como el Opel Corsa.

En Figueruelas, López de Arriortúa apostó por reorganizar las cadenas de suministro con la creación de lo que llamó el 'Programa Picos' (acrónimo inglés de Optimización del Concepto de Productos Comprados con Proveedores), el cual consistía en mandar a sus ingenieros a los talleres de componentes para implantar la mayoría de mejoras posibles que permitieran optimizar los procesos productivos a imagen y semejanza de lo que se hacía en las plantas de la multinacional en Estados Unidos.

SU POLÉMICA LLEGADA A VOLKSWAGEN

Estas prácticas le valieron el apodo de 'Superlópez' y lo convirtieron en una referencia para fabricantes de todo el mundo. Uno de los episodios más relevantes de su trayectoria llegó en 1993, cuando abandonó GM para incorporarse al Grupo Volkswagen.

Con la compañía alemana inmersa en una grave crisis financiera a comienzos de los años noventa, su entonces presidente, Ferdinand Piëch, fichó a José Ignacio López de Arriortúa. Aunque inicialmente aceptó dirigir la división North American Operations de GM, el directivo vasco cambió de decisión y se incorporó a Volkswagen junto a varios miembros de su equipo.

Su llegada desencadenó un conflicto judicial, ya que GM le acusó de apropiarse de información confidencial y llegó a solicitar su extradición. La disputa se resolvió finalmente mediante un acuerdo extrajudicial por el que Volkswagen se comprometió a comprar componentes a GM por valor de 1.000 millones de dólares y López de Arriortúa abandonó la compañía alemana.

Más allá de la controversia, López de Arriortúa es considerado uno de los arquitectos de la modernización de la industria del automóvil durante las décadas de 1980 y 1990.

Sus métodos de gestión contribuyeron a redefinir las relaciones entre fabricantes y proveedores, impulsando modelos de eficiencia que posteriormente fueron adoptados por buena parte del sector.

El directivo mantuvo además una estrecha vinculación con Euskadi y defendió durante años la creación de una gran planta automovilística en su tierra natal, Amorebieta, un proyecto que finalmente nunca llegó a materializarse pese al interés institucional que despertó en su momento.

Su trayectoria también estuvo marcada por un grave accidente de tráfico sufrido en 1998, tras el que fue reduciendo progresivamente su actividad pública y empresarial. En los últimos años residía en Busturia, donde ha fallecido.

El funeral por el alma del directivo se celebrará el próximo sábado a las 18.00 horas en la parroquia de Santa María de Axpe-Busturia.

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