Se apoya en "elevados" riesgos de refinanciación y liquidez y una estructura de capital que valora como "insostenible"
MADRID, 26 (EUROPA PRESS)
Moody's ha rebajado este viernes la calificación crediticia de Grupo Antolin de 'Caa1' a 'Caa2', con perspectiva negativa, después de que la compañía alcanzase un acuerdo con la banca española para refinanciar su deuda.
En concreto, la empresa burgalesa especializada en soluciones tecnológicas para el interior de vehículos logró un acuerdo con Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell y Bankinter para refinanciar su deuda mediante la ampliación de los vencimientos de la misma y la incorporación de una línea de financiación de capital circulante.
La operación contempla una prórroga de los vencimientos de la deuda, la concesión de nuevas líneas de crédito para capital circulante comprometido y el canje de los bonos existentes, ofreciéndose dos alternativas a los acreedores afectados.
En consecuencia, Moody's ha rebajado la calificación porque esta operación refleja una mayor probabilidad de una reestructuración del balance, incluyendo un canje de deuda en dificultades al momento de la implementación de la transacción propuesta, una mayor probabilidad de incumplimiento y la expectativa de una tasa de recuperación menor, del 80% al 90%.
"Consideramos que la estructura de capital de Grupo Antolin es insostenible en su forma actual, con un apalancamiento que sigue siendo elevado y una capacidad limitada para generar flujo de caja libre (FCF) positivo durante los próximos dos años", ha subrayado la agencia crediticia.
La rebaja de la calificación también refleja unas condiciones de mercado menos favorables y un entorno macroeconómico complejo, que incluye presiones inflacionarias persistentes, tipos de interés elevados y una menor confianza del consumidor. "En nuestra opinión, estos factores seguirán frenando la recuperación de los beneficios de la compañía y limitarán cualquier desapalancamiento significativo en los próximos trimestres", ha añadido Moody's.
Las rebajas de calificación también se deben a aspectos de gobernanza, teniendo en cuenta la tolerancia de la empresa a un alto nivel de endeudamiento, políticas financieras algo impredecibles y la posibilidad de un canje de deuda en dificultades.
En cuanto a la perspectiva, esta refleja "la mayor probabilidad de una reestructuración del balance", incluyendo un canje de deuda en dificultades, dados los elevados riesgos de refinanciación y liquidez de Grupo Antolin y su estructura de capital insostenible. La perspectiva negativa también refleja la posibilidad de recuperaciones inferiores a las implícitas en la calificación actual, en caso de una reestructuración de la deuda.
La calificación podría rebajarse aún más si aumenta la probabilidad de impago o de una reestructuración más perjudicial para el valor de la empresa, si la recuperación de los acreedores disminuye en comparación con sus expectativas actuales, o si la liquidez de la compañía se deteriora antes de la ejecución de la transacción.
Tras la finalización exitosa de la transacción, podría generarse una presión positiva sobre la calificación crediticia, lo que conllevaría una mejora de la estructura de capital y la liquidez de Grupo Antolin hasta niveles "más adecuados", siempre y cuando el desempeño operativo de la compañía no se debilite "significativamente" para entonces.