MADRID, 4 (EUROPA PRESS)
Mitsubishi ha logrado un beneficio neto atribuido de 619.696 millones de yenes (3.488 millones de euros) en su primer semestre fiscal (que abarca desde abril a septiembre de 2026), lo que equivale a un incremento del 74% de sus ganancias respecto al mismo periodo del año anterior.
En este contexto, las acciones de la firma en la Bolsa de Tokio han cerrado la sesión de este miércoles con un impulso de casi el 8%, después de incrementar su facturación en un 20,5% interanual, por encima de los 10,4 billones de yenes (58.552 millones de euros).
El aumento de la cifra de negocio obedece a unos precios de mercado más elevados, mientras que el beneficio neto mayor es fruto de condiciones de mercado favorables y una ejecución constante de la reinversión de capital.
Por divisiones de negocio, la facturación se ha elevado en todas las áreas en las que opera Mitsubishi, destacando el sector de la energía, con un aumento del 81%, o el área de minería, donde casi ha triplicado los ingresos.
Además, la compañía ha elevado sus previsiones para el conjunto de su año fiscal 2027, que concluirá en marzo de 2027, con una estimación de beneficio neto de 1,2 billones de yenes (6.756 millones de euros), un 9% más de lo que calculaba con anterioridad y una cifra que será récord.
"Estamos avanzando en la consecución del plan de crecimiento de beneficios sin dar por sentado que se mantendrán los vientos a favor en el mercado de recursos. Estamos reforzando la supervisión, por parte de la alta dirección, de aquellas inversiones y áreas de negocio que presentan mayores desafíos, con el fin de acelerar la optimización de la cartera", ha destacado Mitsubishi.
En lo que se refiere a la situación en Oriente Medio, dado que la situación sigue siendo cambiante, la compañía ha decidido mantener su suposición de que las condiciones actuales persistirán hasta el cierre del ejercicio fiscal.
ANUNCIA PLAN DE RECOMPRA DE ACCIONES POR 5.630 MILLONES
El consejo de administración de Mitsubishi también ha aprobado este miércoles un programa de recompra de acciones propias con un importe máximo de 1 billón de yenes (5.630 millones de euros), con el objetivo de mejorar la eficiencia del capital y aumentar el valor para los accionistas a largo plazo.
La compañía ha decidido cancelar todas las acciones que compre mediante este programa y aspira a incrementar la rentabilidad para los accionistas, así como continuar realizando inversiones estratégicas sin comprometer la solidez financiera.