MADRID, 5 (EUROPA PRESS)
La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha instado al Parlamento Europeo y a los Estados miembros de la Unión Europea a reforzar el paquete de medidas de automoción dentro de la nueva Ley de Aceleración Industrial para garantizar que Europa siga siendo un mercado viable para automóviles y furgonetas después de 2030
"Europa corre el riesgo de perder su ventaja competitiva, tanto como lugar atractivo para invertir como como emplazamiento industrial, con importantes consecuencias para el empleo y la innovación, a menos que encontremos una mejor manera de armonizar la ambición climática, la realidad empresarial y la competitividad global", ha expresado el presidente de ACEA, Ola Källenius.
En la reunión de este jueves de la ACEA, todos coincidieron en que la descarbonización es el camino a seguir y que la flexibilidad propuesta en el paquete de medidas de automoción en diciembre es bienvenida, pero insuficiente para transformar la industria automotriz en el mundo real.
Sin embargo, para ACEA, la pregunta es si esta ley "realmente fortalecerá la resiliencia y protegerá el empleo", o si "añadirá nuevos costes y complejidad a los fabricantes de automóviles". "De ser esto último, se corre el riesgo de tener el efecto contrario, impulsando el precio de los vehículos y contrayendo el mercado en general", ha apuntado.
REQUISITOS DE PRODUCCIÓN EUROPEA
La Comisión Europea presentó este pasado miércoles su nuevo reglamento para reforzar la industria del bloque e impulsar el 'Made in Europe', que introduce requisitos de producción europea en proyectos que reciban financiación pública, además de nuevas condiciones a grandes inversiones extranjeras y medidas para acelerar la autorización de proyectos.
La esperada Ley de Aceleración Industrial se enmarca en la estrategia de Bruselas para reforzar la competitividad frente a la creciente competencia global y la dependencia de proveedores externos, con medidas centradas en sectores considerados estratégicos como las industrias intensivas en energía --acero, aluminio o cemento--, la cadena de valor del automóvil y tecnologías clave para la transición energética como baterías, paneles solares o turbinas eólicas.
En el sector del automóvil, el texto introduce también requisitos específicos para los vehículos eléctricos, de modo que al menos el 70% del valor de sus componentes --excluidas las baterías-- deberá proceder de la Unión Europea y el ensamblaje final realizarse dentro del bloque.