Dacia es actualmente la compañía automovilística que más está apostando por esta tecnología
MADRID, 22 (EUROPA PRESS)
Las ventas de vehículos impulsados por gas licuado de petróleo (GLP) han aumentado un 420% en España --es decir, se han multiplicado por cinco-- en los últimos cinco años, en un contexto marcado por el encarecimiento de los combustibles tradicionales y la creciente demanda de alternativas de movilidad más económicas y sostenibles, según datos del sector.
Este crecimiento supera ampliamente el registrado en el conjunto de Europa, donde el avance ha sido del 135% en el mismo periodo, y consolida al GLP como una de las opciones con mayor proyección dentro del mercado automovilístico.
Entre los factores que explican este incremento destaca el ahorro que permite esta tecnología, que puede alcanzar hasta un 50% frente a los combustibles convencionales, así como su elevada autonomía, que en algunos modelos puede situarse en torno a los 1.600 kilómetros gracias a sistemas de doble depósito de gasolina y gas.
Asimismo, la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT) se ha convertido en un elemento clave en la decisión de compra, al permitir a estos vehículos acceder a zonas de bajas emisiones y circular durante episodios de restricciones medioambientales en las grandes ciudades.
DACIA, LA MARCA REFERENCIA EN ESTA TECNOLOGÍA
En el mercado español, la marca Dacia lidera este segmento con una cuota cercana al 80%, impulsada por su oferta de motorizaciones bicarburación gasolina-GLP disponibles en toda su gama térmica. De hecho, más de dos de cada tres clientes de la firma optan por esta tecnología en el momento de la compra.
Igualmente, Dacia es líder en esta tecnología con más de un millón de unidades comercializadas en todo el mundo y más de 250.000 vehículos GLP en España, liderando el mercado nacional desde el año 2017. Con una cuota de mercado del 80% en el primer semestre de 2026, Dacia se mantiene firmemente en el primer puesto del mercado de automóviles GLP.
Además, la red de repostaje continúa ampliándose, con más de 800 estaciones de servicio en el territorio nacional, lo que contribuye a reforzar la implantación de esta alternativa.
Desde el punto de vista medioambiental, el GLP permite reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) hasta en un 68% y las partículas contaminantes en prácticamente un 100%, además de disminuir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en torno a un 14%, según datos del sector.
Con todo, el GLP se posiciona como una solución intermedia dentro del proceso de transición energética, al combinar menores emisiones, reducción de costes y facilidad de uso, lo que podría seguir impulsando su crecimiento en los próximos años.