Las solicitudes de componentes eléctronicos en los talleres aumentan un 38% en los últimos dos años

Las solicitudes de componentes eléctronicos en los talleres aumentan un 38% en los últimos dos años


MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Las solicitudes de componentes electrónicos en los talleres han aumentado un 38% entre octubre de 2024 y septiembre de 2026 en comparación con los dos años previos, según un análisis interno realizado por Recomotor, plataforma especializada en la distribución de piezas recuperadas para profesionales de la automoción.

Este incremento responde principalmente a dos factores: el paulatino envejecimiento del parque automovilístico en España --con una edad media de los turismos que se sitúa en los 14,6 años-- y la implantación masiva de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), obligatorios para todos los coches nuevos matriculados en la Unión Europea desde julio de 2024.

El responsable de ventas de Recomotor, Marc Cuñat, explica que "antes, un golpe en el paragolpes delantero significaba cambiar el paragolpes", mientras que en la actualidad "puede implicar también un radar, una cámara, dos o tres sensores de aparcamiento y después una calibración". "La mecánica sigue siendo imprescindible, pero el taller ya no trabaja solo con piezas que se ven y se tocan, sino con sistemas que hay que localizar, instalar y configurar", subraya.

DIFICULTADES DE LOCALIZACIÓN Y DEMORAS

Esta transformación ha generado un nuevo desafío para el sector de la posventa: la localización de componentes cada vez más específicos. De acuerdo con Recomotor, entre los elementos con mayor dificultad de hallazgo se encuentran las cámaras ADAS, centralitas electrónicas concretas, faros LED y matriciales, así como determinados sensores y radares.

En ciertos modelos --especialmente vehículos recientes, versiones con menor presencia en el mercado nacional o con componentes muy específicos-- conseguir una referencia concreta puede demorarse entre 7 y 14 días. Esta situación provoca que el vehículo permanezca inmovilizado en las instalaciones del taller aunque la avería esté diagnosticada y el profesional preparado para intervenir.

"Cada día que un coche está parado supone un problema", advierte Cuñat, quien remarca que para el taller implica ocupar espacio y retrasar otros trabajos, mientras que para el propietario significa quedarse sin vehículo. "Por eso la disponibilidad del recambio se está convirtiendo casi en algo tan importante como la propia reparación", añade.

AHORROS DE HASTA EL 50% EN PIEZAS RECUPERADAS

El mayor peso tecnológico de los recambios influye directamente en el coste global de las reparaciones. De acuerdo con los datos facilitados por la plataforma, recurrir a componentes recuperados frente a piezas nuevas permite ahorros significativos y reduce sustancialmente los tiempos de espera.

En el caso de una centralita electrónica (pieza nueva ronda los 1.400 euros), con un plazo de entrega de entre 10 y 12 días, mientras que una recuperada cuesta unos 140 euros (un 90% menos) y puede entregarse en 24-48 horas.

Mientras que un Faro LED completo, cuyo precio de una pieza nueva asciende a 1.450 euros (espera de 7 a 10 días), frente a los 500 euros de la versión recuperada (ahorro del 67% y disponibilidad en 24-48 horas).

Otro ejemplo como una cámara ADAS supone un desembolso de 750 euros si es nueva (espera de 12 a 15 días) frente a los 120 euros de la pieza recuperada (84% de ahorro y entrega en 24-48 horas). En este caso, Recomotor precisa que requiere una calibración posterior cuyo coste oscila entre 150 y 300 euros según el modelo.

Tomando como base los pedidos gestionados en los últimos doce meses, el ahorro medio de la pieza recuperada frente a la nueva se sitúa entre el 30% y el 50%. Esta diferencia económica está condicionando el comportamiento de los usuarios. Según la red de talleres de Recomotor, en reparaciones superiores a los 500 euros, cerca de cuatro de cada diez conductores solicitan una alternativa antes de aprobar el presupuesto.

EVOLUCIÓN HACIA UN TALLER TECNOLÓGICO

El proceso de digitalización del parque automovilístico no solo afecta al suministro de componentes, sino que está redefiniendo el perfil técnico de los talleres. Con la llegada de más vehículos híbridos, eléctricos y conectados, las reparaciones requieren cada vez más tareas de diagnosis, programación y calibración de sistemas.

"El mecánico no va a desaparecer, pero su trabajo ya está cambiando", concluye Marc Cuñat, señalando que la posventa española se encamina hacia un escenario donde el tiempo total de reparación depende tanto de la destreza en el taller como de la capacidad para localizar la pieza electrónica adecuada de forma rápida y a un coste asumible.

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