La compañía se enfocará en reducir la complejidad, fortalecer la responsabilidad regional y simplificar su dirección, entre otros
MADRID, 18 (EUROPA PRESS)
Grupo Volkswagen se ha marcado como meta una rentabilidad operativa sobre ventas de entre el 8% y el 10% y un flujo de caja neto mucho más elevado en la división de automoción, que representará más del 60% del resultado operativo en 2030.
Así lo ha trasladado el consejero delegado del grupo, Oliver Blume, durante la junta general anual de accionistas celebrada este jueves, en la que ha expuesto las ocho áreas estratégicas de actuación en las que se enfocará la empresa en los próximos años.
"Estamos haciendo que el Grupo Volkswagen sea aún más sólido y competitivo. Para ello, hemos definido un claro plan de futuro. Nos estamos posicionando para ser aún más resilientes desde el punto de vista financiero y seguir mejorando nuestra preparación de cara al futuro en términos de costes, estructura y tecnología, con el fin de contrarrestar las influencias externas y los riesgos crecientes en un mundo que ha cambiado radicalmente", ha asegurado.
El plan de futuro se apoya en los avances de los últimos años y orienta al Grupo hacia un entorno de mercado permanentemente volátil y un escenario de volúmenes de entregas estables. El foco está puesto en productos sólidos, tecnologías convincentes y un trabajo constante para reforzar la competitividad.
Así, entre las palancas del plan se encuentra reducir la complejidad. Volkswagen quiere facilitar la comprensión de su gama de modelos y variantes, y centrarse aún más en las expectativas de los clientes en cada región. Esto debería generar mayores volúmenes por modelo.
A su vez, el grupo buscará alinear de forma coherente la red de producción con las realidades del mercado y contar con una red de producción regional, inteligente y económica. Además, una serie de programas sistemáticos incrementará la eficiencia y el dinamismo de las unidades operativas, liberando potencial adicional en todas las categorías de costes.
DESAFÍOS PERO OPORTUNIDADES
A pesar de todos los desafíos, el Grupo Volkswagen considera que está bien posicionado para aprovechar las oportunidades que trae consigo la transformación. "La situación sigue siendo exigente. No obstante, depende de nosotros: contamos con nuestras marcas y productos sólidos, nuestra estrategia clara y un equipo capaz de cumplir. Tenemos grandes oportunidades por delante", ha defendido Blume.
Por ejemplo, el Grupo Volkswagen está avanzando en materia de costes. Los programas estructurados de rendimiento en todas las marcas lograron progresos por valor de decenas de miles de millones, compensando así en gran medida los vientos financieros externos en contra. A ello también contribuyeron los convenios colectivos y la reducción de plantilla, que generaron efectos sostenibles sobre los costes de alrededor de 1.000 millones de euros en todo el Grupo en 2025.
Incluida la reducción de capacidades técnicas de producción que ya se ha acordado, el objetivo es alcanzar un ahorro neto anual de costes superior a 6.000 millones de euros en 2030. Solo en 2025 los costes de fábrica en las plantas alemanas de Volkswagen ya se redujeron en más de un 20% de media.