De la sede valenciana han salido más de 10 millones de vehículos desde el inicio de sus operaciones en España
MADRID, 19 (EUROPA PRESS)
La fábrica de Ford en Almussafes (Valencia) ha alcanzado el importante hito de cumplir 50 años desde la salida de su primer vehículo, un Ford Fiesta, el 18 de octubre de 1976, una trayectoria marcada por la fabricación de más de 10 millones de automóviles, la transformación tecnológica y su impacto en el empleo y la actividad económica de la Comunidad Valenciana.
La planta afronta ahora una nueva etapa con el anuncio de cinco nuevos modelos que comenzarán a producirse a partir de 2028, según informó la compañía en julio, que se sumarán al Kuga. La planificación contempla un nuevo SUV compacto de la familia Bronco, dos crossover multienergía, un turismo de carrocería hatchback eléctrico y un nuevo SUV eléctrico pequeño.
Además, la nueva asociación de Ford con el fabricante Geely permitirá la fabricación en Valencia de dos nuevos modelos también (actualmente la firma asiática tan solo comercializa híbridos enchufables y eléctricos).
La factoría valenciana inició su actividad con el Fiesta, un modelo compacto concebido para el mercado europeo que se convirtió en uno de los protagonistas de las primeras décadas de la instalación. La colocación de la primera piedra tuvo lugar el 26 de marzo de 1974, por parte de Henry Ford II, mientras que la inauguración oficial de la planta se celebró una semana después del inicio de la producción, con la presencia del rey Juan Carlos I.
Desde entonces, Almussafes ha acompañado la evolución de la industria automovilística española, con la incorporación de nuevos modelos, la modernización de sus procesos productivos y el desarrollo de una red de proveedores que ha contribuido a consolidar la actividad industrial en su entorno.
DE LA EXPANSIÓN DEL FIESTA A LOS DIEZ MILLONES DE VEHÍCULOS
Durante los años ochenta, la fábrica amplió su producción con la incorporación del Ford Escort, mientras que el Fiesta alcanzó su unidad número un millón el 2 de enero de 1981.
La planta reforzó así su capacidad para fabricar distintos modelos y su papel en la actividad exportadora de la industria española, en una década marcada también por la entrada de España en la Comunidad Económica Europea en 1986.
En los años noventa, Ford impulsó un modelo de producción más integrado con la puesta en marcha del Parque Industrial de Proveedores, inaugurado en 1996. Ese mismo año comenzó la fabricación del Ford Ka, un vehículo urbano que amplió la gama producida en las instalaciones valencianas.
La evolución industrial continuó durante la década siguiente. En 2000, la factoría alcanzó los 10 millones de motores fabricados y, en octubre de 2009, salió de sus líneas de montaje el vehículo número 10 millones. Estos hitos reflejaron la dimensión que había adquirido la planta desde el inicio de su actividad y su adaptación a las nuevas exigencias de producción, seguridad y eficiencia del sector automovilístico.
EL KUGA Y LA LLEGADA DE LA TECNOLOGÍA HÍBRIDA
La segunda década del siglo XXI estuvo marcada por la incorporación de nuevos modelos y tecnologías. En diciembre de 2012 comenzó la producción del Ford Kuga, que se convirtió en uno de los vehículos de referencia de la planta valenciana.
En 2014 se incorporó el Ford Mondeo y, posteriormente, su versión híbrida, lo que permitió a Almussafes avanzar en la fabricación de automóviles con sistemas de propulsión electrificados.
En el marco del 40 aniversario de la factoría, en 2016, un estudio de la Universidad Europea de Valencia analizó su impacto económico y laboral. Según las estimaciones recogidas en ese informe, cada empleo directo en Ford contribuía a sostener 5,82 empleos en la Comunidad Valenciana y 11,73 en el conjunto de España, al considerar los efectos directos, indirectos e inducidos.
El estudio calculaba también que la actividad de la compañía contribuía a generar más de 60.000 empleos en territorio valenciano, incluyendo su impacto sobre proveedores, transporte, servicios y otras actividades económicas.