MADRID, 22 (EUROPA PRESS)
El fraude en el cuentakilómetros incrementa de media un 26,1% el precio de los vehículos de segunda mano en España, lo que supone que los compradores paguen más de una cuarta parte del valor real del automóvil, según un estudio elaborado por la empresa de datos del sector de la automoción carVertical.
El informe señala que un vehículo anunciado por 20.000 euros con el kilometraje manipulado podría tener en realidad un valor cercano a los 16.000 euros, debido a que la alteración del cuentakilómetros transmite una imagen de menor desgaste y mejor estado de conservación.
La compañía advierte de que esta práctica no solo provoca un sobrecoste en la compra, sino que también puede derivar en un mayor gasto en mantenimiento y reparaciones, al ocultar el desgaste real del vehículo.
Según el estudio, el 4,1% de los vehículos analizados en España (historial de vehículos, adquiridos por los clientes de la empresa entre abril de 2025 y marzo de 2026) presentaba el kilometraje manipulado y, de media, se habían eliminado 55.900 kilómetros del cuentakilómetros.
El informe también revela diferencias significativas entre los distintos mercados europeos. Alemania registra el mayor impacto económico de este tipo de fraude, con un incremento medio del 49,3% en el valor de los vehículos manipulados, mientras que Serbia presenta el menor efecto, con un 9,3%.
El experto del mercado de automoción de carVertical, Matas Buzelis, ha explicado que detectar la manipulación del kilometraje "no es tarea fácil", pero considera el fraude del cuentakilómetros un problema "grave en toda Europa".
"El fraude en el cuentakilómetros sigue siendo un problema grave en toda Europa, y los países siguen haciendo muy poco para abordarlo de forma eficaz. Alemania es el mayor exportador de coches de segunda mano de la UE: exporta casi dos millones de coches de segunda mano al año a otros Estados miembros de la Unión Europea", ha expresado Buzelis.
A su juicio, adquirir un coche con un kilometraje real superior al anunciado no solo implica pagar un precio más elevado, sino que también puede dificultar el mantenimiento del vehículo e incluso comprometer la seguridad. En este contexto, el experto recomienda comprobar siempre el historial del vehículo antes de formalizar la compra para verificar si el kilometraje es real y conocer si se ha producido alguna alteración previa.