El 64% reclama recuperar los mandos físicos para las funciones esenciales y el 38% reconoce enviar mensajes con el móvil mientras conduce
MADRID, 21 (EUROPA PRESS)
El 38% de los conductores españoles asegura haber vivido una situación crítica al utilizar la pantalla táctil del vehículo mientras conducía, mientras que el 64% preferiría recuperar los mandos físicos para controlar las funciones esenciales del coche, según un estudio del Allianz Center for Technology (AZT) presentado con motivo del Allianz Motor Day 2026.
El informe, titulado 'Swipe. Tap. Crash. La distracción al volante en la era del coche digital', también revela que el 79% de los conductores en España considera que las tecnologías integradas en los vehículos han incrementado las distracciones durante la conducción en los últimos años.
Además, el 38% reconoce que envía mensajes con el teléfono móvil en la mano mientras conduce, al menos de forma ocasional, lo que refleja la convivencia de dos fuentes de distracción: los dispositivos personales y los sistemas digitales incorporados al automóvil.
LA DISTRACCIÓN MULTIPLICA EL RIESGO DE ACCIDENTE
Entre los conductores españoles que han provocado un accidente, el 72% considera que la distracción pudo influir en el siniestro. De ellos, un 31% afirma que tuvo un papel seguro y otro 41% cree que pudo contribuir.
Según la investigación de Allianz, las distracciones están presentes como causa directa o factor contribuyente en uno de cada tres accidentes de tráfico.
Para analizar sus consecuencias, la compañía realizó simulaciones de cuatro situaciones de circulación en colaboración con CogniBIT, firma especializada en modelización cognitiva, a partir de datos reales sobre el comportamiento visual de los conductores.
En una frenada de emergencia en autopista, la probabilidad de colisión pasó del 18,2% entre los conductores atentos al 54,3% entre los distraídos, casi el triple.
En otro escenario, con la aparición inesperada de un niño, el riesgo aumentó del 3,9% al 11,2%, mientras que el 39% de los conductores distraídos no llegó a reaccionar.
En los cuatro escenarios analizados, los conductores distraídos obtuvieron peores resultados que los participantes simulados con una tasa de alcoholemia de 0,8 gramos por litro, según el estudio.
Asimismo, una revisión de más de 80 investigaciones científicas incluida en el informe concluye que apartar la mirada de la carretera durante más de dos segundos incrementa significativamente el riesgo de accidente.
ALLIANZ PIDE REVISAR EL DISEÑO DE LOS SISTEMAS DIGITALES
La aseguradora considera que la seguridad vial no depende únicamente del comportamiento de los conductores, sino también del diseño de las interfaces de los vehículos.
En este sentido, el miembro del Comité de Dirección de Allianz SE, Klaus-Peter Röhler, ha señalado que una misma tarea puede requerir hasta un 25% menos de atención visual en un vehículo que en otro.
"Un coche no es un smartphone. Cuando la seguridad está en juego, la funcionalidad debe prevalecer sobre el diseño", ha afirmado Röhler.
Allianz plantea una actuación coordinada entre fabricantes, reguladores y conductores. A los primeros les pide reconsiderar el diseño de las interfaces y facilitar el acceso a las funciones críticas; a las autoridades, abordar de forma sistemática las distracciones asociadas tanto a los teléfonos móviles como a los sistemas digitales integrados; y a los usuarios, ser conscientes de que unos segundos sin prestar atención a la carretera pueden resultar decisivos.
Pese a la preocupación por la tecnología, el 87% de los conductores españoles considera que la principal responsabilidad para reducir las distracciones al volante recae en los propios usuarios.
UNA TENDENCIA COMPARTIDA A NIVEL INTERNACIONAL
Los resultados españoles coinciden con los obtenidos en los nueve países incluidos en el estudio: Alemania, Austria, Australia, Brasil, España, Francia, Italia, Reino Unido y Suiza.
En el conjunto de estos mercados, el 79% de los conductores cree que la tecnología incorporada a los vehículos ha aumentado las distracciones y el 53% califica el riesgo asociado a ellas como alto o muy alto.
Entre quienes habían sido responsables de un accidente en los tres años anteriores, el 73% considera que la distracción influyó de forma segura o probable en el siniestro, frente al 72% registrado en España.
La preferencia por los mandos físicos también se mantiene en el ámbito internacional: aproximadamente dos de cada tres conductores apuestan por disponer de controles físicos para las funciones más importantes relacionadas con la seguridad.
El estudio concluye que el reto no consiste en renunciar a la digitalización del automóvil, sino en conseguir que las nuevas tecnologías faciliten la conducción sin competir con la carretera por la atención del conductor.