Aprovechará sus soluciones multienergía y su experiencia en el área de seguridad para impulsar sus ventas
HANNOVER, 14 (EUROPA PRESS)
Bosch prevé que sus ventas vinculadas a tecnologías para vehículos industriales pesados podrían duplicarse hasta 2035 respecto a los más de 4.000 millones de euros que genera actualmente este segmento de facturación, llegando a una cifra de negocio de 8.000 millones de euros.
La compañía alemana hace esta estimación con arreglo a las cifras de producción de camiones a nivel mundial. En concreto, calcula que la fabricación de camiones de más de seis toneladas alcance los 3,3 millones de unidades en 2026, con una tendencia de crecimiento que podría situarla en torno a los 4 millones a mediados de la década de 2030.
La estrategia de crecimiento de Bosch se apoya en una amplia cartera de tecnologías de propulsión alternativas. En el ámbito de la movilidad eléctrica, la compañía ha logardo que uno de cada tres camiones eléctricos matriculados en Europa utilice motores eléctricos e inversores de Bosch.
No obstante, la transición hacia una movilidad más sostenible avanza a ritmos diferentes según las regiones. Mientras que la electrificación acelera especialmente en China, Bosch estima que alrededor del 25% de los camiones pesados de nueva matriculación a nivel mundial serán vehículos de bajas emisiones en 2030, ya sean impulsados por baterías o por pilas de combustible. Esta cifra podría alcanzar aproximadamente el 50% en 2035.
En el mercado norteamericano, por el contrario, los motores diésel, incluidos aquellos electrificados mediante tecnologías híbridas, seguirán desempeñando un papel importante durante los próximos años.
Por ello, Bosch mantiene una estrategia basada en la diversidad tecnológica. Además de desarrollar módulos de pila de combustible, la compañía suministra componentes clave para motores de combustión alimentados por hidrógeno y continúa reforzando su posición en tecnologías diésel mediante la optimización de sistemas de inyección convencionales capaces de cumplir con futuras normativas de emisiones, como la Euro 7.
NUEVOS REQUISITOS DE SEGURIDAD
La transformación del transporte pesado va mucho más allá de la propulsión. La Unión Europea ha introducido progresivamente nuevos requisitos de seguridad obligatorios para vehículos industriales, incluyendo las últimas medidas incorporadas en julio de 2026. Entre ellas destacan sistemas avanzados de frenado de emergencia capaces de detectar peatones y ciclistas, así como tecnologías de monitorización del conductor para identificar señales de distracción o fatiga.
Bosch responde a estas exigencias con una amplia gama de sensores y sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS). En 2027, la compañía lanzará nuevas generaciones de sus cámaras multifunción y sensores de radar, que incorporarán capacidades mejoradas de detección de personas y vehículos gracias a algoritmos de inteligencia artificial y a una mayor potencia de procesamiento.
Además, Bosch ha iniciado este año la producción en serie de un espejo retrovisor digital con cámara integrada para dos fabricantes europeos de referencia. Este sistema monitoriza el comportamiento del conductor y genera alertas cuando detecta posibles distracciones.
La tendencia hacia mayores estándares de seguridad también se extiende a otros mercados estratégicos, como India y China, donde las nuevas regulaciones están impulsando la adopción de tecnologías como el asistente de frenado de emergencia o la detección de ángulo muerto. Bosch ya colabora con fabricantes líderes de vehículos industriales en estas regiones para facilitar la implantación de estos nuevos sistemas.